El día del cumple, lo último que querés es entrar en pánico porque se despegó un cartel o falta una tijera. Son pequeños imprevistos que pueden aparecer en cualquier celebración. Y aunque no podemos evitar que sucedan, sí podemos estar preparados.
Por eso, si estás organizando un cumpleaños o cualquier tipo de evento, hay algunos elementos que conviene tener siempre a mano. No ocupan demasiado espacio y pueden salvarte de más de una situación. Armá un pequeño "kit de supervivencia" y tenelo a mano en el salón:
- Cinta (bifaz y de papel): La cinta bifaz es ideal para colocar pequeños carteles, guirnaldas, adornos de papel o detalles decorativos sin que se vea el adhesivo. También puede ayudarte a solucionar rápidamente algún elemento que se despegó durante la fiesta. La cinta de papel, en cambio, es una gran aliada para reparaciones rápidas, sujetar cables, cerrar paquetes o fijar elementos que necesiten un poco más de resistencia.
- Tijeras y cutter: Abrir paquetes, cortar cintas, ajustar un hilo, recortar una etiqueta o solucionar algún detalle de último momento: las tijeras aparecen cuando menos lo esperás. Un cutter también puede ser útil para abrir cajas o embalajes, pero recordá mantenerlo siempre fuera del alcance de los niños.
- Inflador de mano: Los globos son protagonistas de muchas celebraciones, pero también pueden convertirse en uno de esos pequeños dolores de cabeza de último momento. Un globo puede desinflarse, soltarse o incluso explotar antes de que lleguen los invitados. Tener un inflador de mano cerca te permite solucionar rápidamente el problema sin tener que desmontar toda la decoración.
Organizar una celebración implica estar pendiente de muchísimos detalles, y es normal que aparezcan pequeños imprevistos. La buena noticia es que muchos de ellos tienen soluciones muy simples.